Proteínas o Hidratos de Carbono

Todos hemos oído hablar de las proteínas como de los hidratos de carbono, que  son nutrientes esenciales que junto a las grasas no debemos eliminar de la alimentación

Por suerte los alimentos suelen tener los tres ingredientes en más o menos cantidad, por lo que es prácticamente imposible la carencia de uno o dos de ellos.

Hidratos de carbono

Son la fuente principal de energía de nuestro cuerpo, han sido amados y odiados por unos y otros por su posible papel en el rendimiento físico. Son la dieta básica en la mayor parte del mundo, son las calorías más económicas. Imprescindibles para los deportistas, evitan el agotamiento y la fatiga muscular cuando se consume el glucógeno muscular. En reposo los hidratos de carbono aportan un 40% de la energía, en movimiento suelen ser el carburante y pueden llegar a contribuir en un 50% o más, especialmente en los ejercicios de resistencia más prolongados que duran de 90 a 120 minutos. Por esta razón las comidas ricas en hidratos de carbono se asocian a la resistencia: maratonianos, ciclistas, triatletas, etc. Las investigaciones de los últimos años han ido afinando con su papel en el metabolismo para cada diferente tipo de hidratos de carbono, desde los simples o azúcares como la glucosa, fructosa, lactosa o galactosa que se toman para obtener energía inmediata durante el ejercicio, a los hidratos de carbono complejos conocidos como féculas o almidones que están formados por varias unidades de azúcares sencillos como la glucosa y nos permiten un aporte de energía lento pero más duradero y constante.

Dentro de los hidratos de carbono se encuentran las famosas fibras, tanto solubles como insolubles que no se pueden digerir en el tracto digestivo pero son necesarias para mantener la salud y evitar ganar peso.

Proteínas

Tienen una importante función estructural y son la base del tejido muscular, y también son un componente principal de la mayoría de las enzimas, transportan otras sustancias, tienen función hormonal y neurotransmisora, son componentes del sistema inmunitario de defensa, mantienen el pH en la sangre, ayudan a mantener el equilibro osmótico, y hasta pueden servir como fuente de energía durante el ejercicio.

Los deportistas se alimentaban antiguamente con alimentos ricos en proteínas en la creencia de que servían para fabricar músculos y actualmente hay un lucrativo comercio alrededor de los gimnasios y los suplementos de proteínas y aminoácidos. Los alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas y carbohidratos se asocian los deportistas de esfuerzos, culturistas, futbolistas, etc. La mezcla de algunos aminoácidos como los de cadena ramificada parece ser un atractivo publicitario con mucho gancho a la hora de vender suplementos deportivos.

Están compuestas por aminoácidos, hay 20 aminoácidos diferentes, 9 de ellos son esenciales para los seres humanos y se combinan entre si para formar diferentes proteínas y funciones. Las proteínas son las que mantienen el cuerpo sano al entrenar al máximo, una ingesta adecuada de proteínas acelera el crecimiento muscular y aumenta la velocidad de recuperación a la hora de reconstruir las fibras musculares dañadas durante el ejercicio. Las proteínas ayudan a los músculos a recuperarse más rápido, por lo que evitan lesiones. Las proteínas también fortalecen el sistema inmunitario, forman parte de los anticuerpos de defensa y ayudan a prevenir infecciones y tener unas buenas defensas frente a las enfermedades. Es importante que tengas en cuenta que después de un ejercicio intenso el sistema inmunitario se debilita durante 4 ó 5 horas, al tomar proteínas justo después de entrenar no sólo aseguras un aporte de aminoácidos para reparar los músculos y asimilar el entrenamiento, también las proteínas estimulan a las células blancas y previenen las infecciones del tracto respiratorio superior tan comunes en los deportistas de largas distancias. La mezcla perfecta combina proteínas con hidratos de carbono, así no sólo reparas, también recargas de energía los músculos.